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La depresión es una de las enfermedades mentales más frecuentes y graves de la actualidad. Aunque existen numerosos tratamientos, en algunos pacientes la farmacoterapia clásica y la psicoterapia no proporcionan un alivio suficiente. Es aquí donde entra en juego la estimulación magnética transcraneal (EMT), un método moderno y no invasivo que actúa directamente sobre los circuitos cerebrales relacionados con la regulación del estado de ánimo.
Contenido
- ¿Qué es la estimulación magnética transcraneal (TMS)?
- ¿Qué tipos de TMS existen?
- ¿A qué áreas del cerebro se dirige la TMS?
- La base biológica de la depresión
- Cómo afecta el TMS al cerebro en casos de depresión
- ¿Para quién es adecuado el TMS?
- Conclusión
- Fuentes científicas
¿Qué es la estimulación magnética transcraneal (TMS)?
La TMS es un método no invasivo de estimulación cerebral en el que se utilizan pulsos magnéticos cortos para influir en la actividad de las células nerviosas en áreas específicamente definidas de la corteza cerebral. El campo magnético induce una débil corriente eléctrica que provoca la despolarización de las neuronas y la modulación de las redes nerviosas responsables de las emociones, la motivación y las funciones cognitivas.
Una gran ventaja de la TMS es su precisión, que es indolora y no requiere anestesia ni cirugía. El paciente permanece consciente durante todo el procedimiento y puede volver a sus actividades normales inmediatamente después de la sesión.
¿Qué tipos de TMS existen?
TMS repetitiva (rTMS)
La estimulación magnética transcraneal repetitiva usa una bobina en forma de ocho que permite enfocar la estimulación con mucha precisión a una profundidad de entre 0,7 y 1,5 cm. La estimulación de alta frecuencia (más de 5 Hz) tiene efectos excitantes, mientras que la estimulación de baja frecuencia (menos de 1 Hz) tiene efectos inhibidores.
El principal mecanismo de acción de la rTMS es la influencia en la plasticidad sináptica, es decir, la capacidad del cerebro para modificar la fuerza de las conexiones nerviosas. Gracias a ello, pueden producirse cambios duraderos en la actividad cerebral incluso después de finalizar la terapia.
TMS profunda (dTMS)
La TMS profunda utiliza una bobina H especial integrada en un casco que permite estimular estructuras cerebrales más profundas, hasta una profundidad de 3-4 cm. A diferencia de la TMS clásica, estimula una zona más amplia de la corteza cerebral y también alcanza las fibras más profundas de la materia blanca que conectan la corteza prefrontal con los centros emocionales del cerebro.
Los ensayos clínicos han demostrado que la dTMS es eficaz y segura incluso en pacientes con depresión grave que no responden al tratamiento con antidepresivos.
¿A qué áreas del cerebro se dirige la TMS?
El objetivo más frecuente de la estimulación en el tratamiento de la depresión es la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC), una zona clave para la regulación del estado de ánimo, la toma de decisiones y el control emocional. En los pacientes depresivos, esta zona suele estar funcionalmente debilitada.
La TMS no solo afecta a la actividad local del DLPFC, sino también a redes cerebrales más amplias, como el cíngulo anterior, el sistema límbico y la llamada red de saliencia. Se cree que la modulación de estas redes es uno de los principales mecanismos del efecto antidepresivo de la TMS.
La base biológica de la depresión
La depresión no es solo un «estado psíquico», sino una enfermedad compleja con una clara base biológica. Entre ellas se incluyen:
- desequilibrio de neurotransmisores (serotonina, dopamina, noradrenalina),
- disminución de la actividad de la corteza prefrontal y el hipocampo,
- activación crónica del eje HPA del estrés y aumento del nivel de cortisol,
- procesos neuroinflamatorios,
- disminución de la neuroplasticidad y la neurogénesis,
- factores genéticos y ambientales.
Estos procesos se influyen mutuamente y crean un círculo vicioso que mantiene el estado depresivo.
Cómo afecta el TMS al cerebro en casos de depresión
El TMS interviene directamente en los mecanismos biológicos de la depresión:
- modula los niveles de neurotransmisores (dopamina, serotonina, glutamato, GABA),
- Aumenta los niveles del factor neurotrófico BDNF, que favorece la creación de nuevas conexiones nerviosas.
- ayuda a normalizar el eje HPA del estrés,
- Mejora la actividad metabólica de las células cerebrales en las áreas objetivo.
Gracias a ello, se produce un «reajuste» gradual de los circuitos cerebrales que intervienen en la aparición y el mantenimiento de la depresión.
¿Para quién es adecuado el TMS?
La TMS está aprobada por la FDA estadounidense para el tratamiento de la depresión resistente al tratamiento, es decir, en pacientes en los que han fracasado los antidepresivos u otras formas de terapia. Al mismo tiempo, es una opción adecuada para personas que no pueden o no quieren tomar medicamentos debido a sus efectos secundarios.
Entre las principales ventajas del TMS se encuentran:
- No invasivo y sin medicamentos.
- mínimo de efectos secundarios del sistema,
- tratamiento ambulatorio y que no requiere mucho tiempo,
- Acción específica sobre la causa de la depresión.
Conclusión
La estimulación magnética transcraneal es un enfoque moderno y con base científica para tratar la depresión. Gracias a su capacidad para influir de forma específica en la actividad cerebral, ofrece esperanza a los pacientes en los que los tratamientos tradicionales no han tenido el efecto esperado. Los estudios clínicos confirman no solo su eficacia, sino también su alto nivel de seguridad, lo que convierte a la TMS en uno de los métodos más prometedores de la psiquiatría actual.
Fuentes científicas
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27;348(9022):233-7. doi: 10.1016/s0140-6736(96)01219-6. PMID: 8684201. Fuente:
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3. Ma J, Zhang Z, Kang L, Geng D, Wang Y, Wang M, Cui H. La estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) influye en la cognición espacial y modula la plasticidad sináptica estructural del hipocampo en ratones envejecidos.
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4. Lefaucheur JP. Neurophysiology of cortical stimulation. Int Rev Neurobiol. 2012; 107: 57-85.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23206678/
5. Cheeran B, Koch G, Stagg CJ, Baig F, Teo J. Transcranial magnetic stimulation: from
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El artículo completo se puede encontrar aquí:
¿QUÉ DICE LA CIENCIA? ESTIMULACIÓN MAGNÉTICA TRANSCRANIAL (TMS) Y DEPRESIÓN_.docx






